Liguilla Reforgued: Príncipe Lindir de Caledor (Altos elfos)

«Dicen los sabios que durante su juventud, un dragón puede derrotar a criaturas mucho más poderosas gracias al ímpetu del fuego que arde en su interior. De la misma manera, el joven Príncipe Lindir de Caledor se sentía muy capaz de acabar con cualquiera que se pusiese ante su camino, aunque fuese el mismo señor de los druchii. Frente a él, los jinetes de la hueste que había conseguido convocar subían a los caballos hasta las naves dragón, bajo su atenta mirada y la de sus hermanos de batalla: los Príncipes Dragón. El lugar de destino era un agujero infecto, plagado de humanos incivilizados (más de lo normal) al que llamaban Reinos Fronterizos, y la misión era clara: asegurar el antiguo puerto élfico de Tor Tal-Harin y barrer a las tribus de orcos de todo el sector. Auguraba una campaña rápida, de la que volvería con honores con los que aumentar la influencia de su familia en la Corte. 
Por otra parte, seguía estando incómodo por las últimas advertencias de su madre antes de partir. La plaza élfica ya estaba siendo fortificada y acondicionada por la bastarda de Finubar el Navegante (Finulein sin Tierra), que tenía fama de ser la última herramienta del Rey Fénix para hacer frente a nobles y casas con demasiada influencia en la Corte. Lindir no la conocía, pero había escuchado que sus marineros de Lothern y Cothique habían obtenido cierto renombre asistiendo a varias colonias y puestos avanzados. En cualquier caso no le preocupaba, ni ella ni el otro comandante que completarían las fuerzas Asur en Tor Tal-Harin, un viejo norteño del que había escuchado cosas muy turbias. Fuese como fuese, la victoria y la gloria tan solo estaban a una carga de caballería de ser suyas». 



Autor: Ximo Soler 

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