Ronda 1: Corsarios de Finulein Sin Tierra (Altos elfos) VS Los Brutos de Gorgo (Ogros)

«La Almirante Finulein miraba con el ceño fruncido el paso montañoso en el que se desarrollaba la batalla, mientras iban y llegaban mensajeros a caballo que transportaban las ordenes desde el improvisado cuartel general hasta cada una de las unidades del ejército. Todos y cada uno de sus suboficiales se mantenían a una distancia prudencial, en aquellos momentos la comandante estaba muy enfadada y la prudencia dictaba silencio: pese a haber planeado con sumo cuidado la pinza en la que se encontraban atascados los ogros, los Yelmos Plateados que debían avanzar por el flanco izquierdo se habían precipitado en su ataque. Así que, por culpa del orgullo desmedido de aquellos estúpidos nobles, ahora la mayoría estaban muertos y ese flanco había quedado totalmente desprotegido, lo que dejaba expuesto a Arathar y sus arqueros. Un nuevo jinete llegó hasta ella e informó de que la lucha del flanco derecho se recrudecía, pero que los Maestros de la Espada y los Sombríos estaban consiguiendo imponerse, aunque a un precio muy alto. Tras despachar el emisario con nuevas instrucciones, dio la orden de avanzar al regimiento de lanceros que la escoltaba. Frente a ellos, avanzaba un nutrido grupo de ogros gritando e intentando provocar a las filas de Altos Elfos, que se preparaban para el inminente combate. La comandante desenfundó su espada de Acero Marino deseando tener a mano a aquellos salvajes, para descargar una ira que ya no podría dirigir contra el fallecido capitán de caballería élfica, pero un griterío a sus espaldas la hizo girar la cabeza. En el flanco, una gargantúa enfurecida trataba de romper las filas de la falange, los guerreros la mantenían a ralla con sus lanzas pero ya había varios cadáveres destrozados a los pies de la criatura. Aquello fue la gota que colmó el vaso. Giró sobre sus talones y caminó con paso decidido hasta el combate, plantándose delante del enfurecido enemigo. Antes de que pudiese darse cuenta, el monstruo cayó de rodillas con las articulaciones de sus piernas cortadas; cuando estuvo postrada, Finulein solo tuvo que saltar sobre su espalda y clavarle la espada en la nuca. Antes de que nadie se diese cuenta, la almirante volvía a caminar hasta el frente de la unidad para encarar una nueva pelea. Sin embargo, al llegar la recibieron un nutrido grupo de caras sonrientes. Un Maestro de la Espada cubierto de sangre se acercó a ella con gesto agotado: 
–Mi señora, el enemigo se vate en retirada. 
–Muy bien ¿El capitán Eleroth los está persiguiendo? 
–El capitán Eleroth… ha caído. 
–Entiendo… Muy bien, dejémoslos que se escabullan por esta vez… ya nos vengaremos en otro momento. Que las trompetas suenen: volvemos a Tor Tal-Harin». 
Despliegue ogro

Despliegue elfo

Autor: Ximo Soler
En resumen, por la disposición del campo de batalla, los ogros tuvieron que avanzar por el centro y exponerse a un movimiento de pinza de los Altos Elfos, que les disparaban todo lo que tenían. Sin embargo, la dureza de sus tropas hizo llegasen bastante enteros al combate. En un error táctico, los Yelmos Plateador cargaron de frente y eliminaron a varios Come Hombres, pero estos los eliminaron tras dos rondas de combate. Mientras tanto, dos gargantúas salían del suelo hacia los lanzavirotes, pero la primera salió del campo de batalla y la segunda encontró una inesperada resistencia por parte de la dotación de una de las máquinas. Por otro lado, los maestro de la espada, los sombríos y dos unidades de ogros (y su general) se enzarzaron en una carnicería que fue resuelta por los maestros de la espada, provocando la retirada de una de esas unidades y provocando pánico a una unidad de gnoblars. El último combate fue entre la general alta elfa y la gargantúa, que terminó con la muerte del monstruo al primer asalto.

Lo ogros tienen una buena carrera hasta los elfos
Los Yelmos Plateados lanzan la carga
Que se estrellan contra los Comehombres
El capitán Ereloth y sus Maestros de la espada se enfrentan a su destino

La trampa elfa está dispuesta
Algo ominoso aparece en la retaguardia
Este elfo se ganó las habichuelas ese día aguantando contra ese monstruo.
Los elfos aguantan la presión ogra
Un combate complicado
La vergüenza del clan ¿Y vosotros os hacéis llamar Tripasduras?

Resultado final de la batalla

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